jueves, 3 de abril de 2014

Momentos finales

Aunque parezca que el tiempo pasa muy deprisa, lo cierto es que para mi ha pasado muy lento. El proximo jueves, justo dentro de una semana, me realizan una cesarea para sacar a mi bebé, que al igual que yo, es tan complicado que viene de nalgas. Por un lado, me alegra y me alivia no tener que pasar por el dolor del parto, algo a lo que siempre he tenido mucho miedo. Por otro, tampoco me han operado ni ingresado en la vida y me surgen muchas dudas.
He decidido que quiero que me duerman entera, no se si soportaría el pinchazo de la espalda ni si podría aguantar sin moverme en una fria camilla mientras los medicos van diciendo  lo que me estan haciendo. Me volvería nerviosa, mi corazón se aceleraría y me acabarían sedando entera. Por ese motivo he decidido que me duerman entera. Y ahí esta de nuevo mi duda. ¿Y si no despierto? no creo que pudiera soportar no conocer a mi hijo, me quedaría vagando entre el mundo de los vivos y de los muertos por toda la eternidad.
 He tenido sueños relacionados con ese momento, pero en ninguno de ellos nos encontramos los dos. Supongo que es porque no me puedo imaginar su cara, y ese desconocimiento lo hace aun más lejano. No se si mi hijo me quedrá, apenas se si yo le voy a querer. Es todo muy difícil de explicar.
¿Soy una mala madre? Este embarazo me pillo por sorpresa, no es que no lo hubiera querido, mas bien que no lo necesitaba. Las dudas se agalopan en torno a mi cabeza. ¿Cómo voy a hacerles frente? Tengo tanto miedo a todo.
Dicen que en cuanto veas al bebé en tus brazos todo se pasa, no lo se, los niños nunca me han gustado y menos los bebes. No soy capaz de hacerles carantoñas, me parecen tan... raros, sosos, no se explicarlo. Y el nombre que ha escogido su padre... Yago. No es que sea un mal nombre, pero nunca me habría imaginado tener un hijo con ese nombre, no me pega, no me gusta. A todo el mundo por el contrario parece encantarles. Yo me pregunto que heredará de él, porque hay muchas cosas que no me gustan. ¿si hereda demasiado? ¿si no le gusta leer ni estudiar? ¿si solo quiere jugar al futbol?¿sino quiere ser médico? no se que esperar,o si espero demasiado. Dios dirá.

domingo, 18 de agosto de 2013

SORPRESA, UNA NUEVA VIDA SE ESTA FORMANDO

Increíble pero cierto, después de estar años, años!!!teniendo sexo sin ningún tipo de protección, de un montón de pruebas para nada y ya casi perdiendo la esperanza... descubro que estoy embarazada.
¿qué decir? me subió un nudo desde el estómago hasta la garganta, tenía ganas de llorar y de reir al mismo tiempo, no sabría explicarlo de ninguna otra forma, ¿era eso alegría? hacía muy poco me habían encontrado unos bultos en el pecho que finalmente (eso han dicho) parecen ser benignos, y ahora, estoy embarazada, aproximadamente de unas cuatro semanas.
¿Síntomas? ninguno, en absoluto, es tan así que aún no me lo creo, dentro de unos días tengo que hacerme unos análisis y después los resultados, y a volver a esperar para hacer una ecografía.
Lo único que siento es que estoy muy cansada, pero eso se puede deber a q a las embarazadas no prohíben casi todo. Yo, adicta al red bull y otras bebidas energéticas, devoradora de tés de sabores y bebidas como la cocacola light, y fiel amante del vino blanco, me encuentro que todo está prohibido. Ando desfallecida, arrastrando los pies y mi tensión está por los suelos. después dicen que las embarazadas acusan cansancio,¡¡normal!! todo esta prohibido. He tenido que cambiar mis vacaciones, bye bye a mi viaje a Tailandia, ahora estaremos en Mallorca doce días.
Pero no me importa, lo cierto es que nada me importa ahora salvo el bebe, y yo por supuesto. He pasado de estar deprimida, a punto de acabar con todo, a tener algo por lo que luchar, una persona que está creciendo dentro de mi, a la que dar todo mi amor, todo lo que siempre quise que me dijeran mis padres, yo se lo diré, le quedré como solo una madre puede hacerlo, le educaré y haré de él la persona mas educada, culta, inteligente, gentil y amable que pueda. Tengo tantas esperanzas que me da miedo a que todo salga mal, a que pase cualquier cosa. De momento solo lo sabe mi marido (que aún está digiriendo la noticia y parece bastante aprensivo) y mi madre, que después de tanto tiempo tampoco se lo acaba de creer y hasta que pase el primer trimestre y le mande una foto del bebé sacando el dedo no va a acabar de asumirlo. Mi marido tiene ganas de decírselo a su madre, pero yo se que si lo hace será el principio del fin, una corte de rumores indiscriminados flotará en el aire y antes de que se me pueda notar, lo sabrá hasta el cartero. Y yo sigo teniendo tanto miedo a que pase algo, que me resisto a decírselo. Me gustaría que pasase por lo menos el primer trimestre del embarazo, aunque va a ser imposible. Si ya me miraban con lupa ahora va a ser mucho peor, llevo a su nieto, quizás yo no les importe una mierda, pero por su nieto son capaces de matarme y extirparlo. Tendré que mantenerme alerta. El bebé es mio. Me da igual que mi marido haya interferido en el proceso, lo quiero para mi. Ya se que es muy egoísta, pero es hora de serlo. Dios me ha dado este regalo para que no me desespere, para que siga luchando, sé que es un regalo suyo, sé que ha sido gracias a su obra, y si Él quiere, será una magnífica persona. Brindo (sin alcohol, vaya meses mas largos...) por su nueva vida.

domingo, 7 de julio de 2013

7 de Julio de 2013

No se si le pasa a alguien mas, pero en ocasiones, me siento como desplazada.
Aclararé las cosas. Hace muchos años me vine desde Asturias a Madrid porque conocí a un hombre con el que años después me casé. El caso es, que mis visitas a mi pueblo natal se han limitado mucho y mis amigas se han ido distanciando poco a poco.
Ahora he entrado a formar parte de una Peña para las fiestas de mi pueblo, son todas muy simpáticas y hay amigas mias de toda la vida, pero no estoy en la misma onda que ellas.
No tengo el famosísimo Whasapp ese, quizás porque no me resigno a olvidarme de mi vieja tarifa de móvil, y porque los móviles que hay ahora no me gustan. ¿Qué es eso de táctiles? no soporto ven a toda la gente con sus manotas sucias manoseando la pantalla, el autocorrector me vuelve loca, quiero poner alguna palabra y me salta con otra, y como no es complicado ni nada escribir con ellos, vuelta a borrar y volver a escribir. Ademas son todos iguales, planos, gran pantalla... solo cambia la carcasa que le quieras poner.
A mi me gustan los móviles con personalidad, que no los tenga nadie, o poca gente, que sean prácticos y que si quiero colgar sólo tenga que bajar la tapa o apretar la tecla correspondiente. Quizás sea como los niños que les gusta apretar botones.
Pero volvamos al tema. Las fiestas están a punto de comenzar y yo me siento excluida en muchos aspectos. Nadie me manda un mensaje para quedar, llamo a alguien y no me contesta, para después recibir un mensaje por el Facebook (debe ser la moda) diciéndome hola o poniendo me gusta en alguna cosa. Pero todo eso carece de sentido frente al contacto humano. Necesito contacto humano, necesito que cuando llame, alguien me conteste, necesito escribir mensajes, saber las cosas.
Todas quedan, se conocen y a mi solo me queda ser la payasa del grupo, el resto de los papeles están cogidos. Tenia tantas ganas, después de 10 años de volver a las fiestas, y ahora, a unos días de comenzar mi periplo de nuevo por las tierras del norte, se me forma un vacío en el corazón y en el alma que no puedo describir. Me falta algo. Pero no se el qué. Quizás se deba a que no me hablo con mi hermana desde hace mucho tiempo, o porque realmente me hace falta mi familia en esta ciudad. Tal vez se deba a mi absoluta incapacidad para tener hijos o conseguir un trabajo. Da igual. Aquí me siento completamente sola y por extraño que parezca, cuando vuelvo al pueblo de mi infancia, no me siento acogida, soy como una extranjera. No pego en ningún sitio, no pertenezco a ningún lugar.

martes, 2 de julio de 2013

dudas

DUDAS
es curioso como va pasando la vida y las cosas, problemas que creías que no ibas a tener se vuelven para darte con ellos en las narices.
Hace unos días descubrí un bulto en uno de mis pechos, alarmada fui a la consulta del médico y éste me remitió para que me hagan unas pruebas este jueves. No se si será algo o no será nada, la duda persiste. Pero ese no es el problema.
Si tengo algo, si Dios me da fuerzas puedo superarlo, o x lo menos intentarlo. El problema es de con mi marido.
Apenas llevamos casados cinco años, éste último año nos hemos planteado muy en serio lo de tener hijos, y así lo hicimos, estuvimos intentándolo dos meses y no ponía ningún reparo en hacerlo.
Todo cambió cuando le dije lo del bulto. A partir de ese momento se le quitaron las ganas de tocarme, de tener intimidad conmigo. Le pregunté si era por ese motivo pero el esquiva el tema, lo que no hace más que afianzar mi postura. No se que hacer. El insiste en que me quiere etc... nunca me ha dado motivos para sospechar lo contrario, pero la duda que tengo ¿me seguirá queriendo si estoy enferma? ¿Cuándo sea vieja y empiece a tener achaques? y eso me carcome por dentro.
Parece que sólo él es quien puede estar enfermo, soy yo la enfermera, pero cuando cabe la posibilidad (digo cabe porque aún no se nada) de que sea a mi a la que le pase algo, entonces recula, se esconde, le da "cosa". Parecerá una tontería. Yo le quiero y dependo de él para el trabajo, ya que la empresa es de sus padres, se que con mis treinta años pocas posibilidades tengo de encontrar a otra persona, y tampoco quiero, no tengo ganas de citas estúpidas, de hombres desesperados ni divorciados, y menos de niñatos. Todo es tan complicado, quizás sea yo la que me complico, no lo se... Me gustaría poder hablar de todos mis temores con alguien, pero con él es imposible, con mis amigas no me veo con fuerzas, no quiero que ellas sepan nada de este tema, y si se lo cuento a mi madre... probablemente le odie. Voy a esperar, rezo para que no sea nada y pueda continuar con mi vida, aunque la duda de lo que pasará en un futuro planee siempre sobre mi cabeza.

jueves, 20 de junio de 2013

Parece que la luna creciente está de nuevo trayendo a todos los locos al restaurante donde trabajo.
Todos los años sucede lo mismo, llega el típico hombre bien entrado en la cincuentena o pasados los sesenta pero sin llegar a ser jubilado. Se sienta ya molestado, y busca cualquier excusa para arremeter contra todos y contra todo. Esta mal el pan, no le gusta el asiento, hace demasiado frio (siento no poder controlar el clima señor, mis súper- poderes solo se limitan a la levitación y a la súper-fuerza, le diré al profesor Xabier que cuando vea a Tormenta me la mande para agradar a ese hombre). Como digo, cualquier excusa es buena, son de esas personas peleonas, a las que les encanta escucharse a si mismas, que se creen en posesión de la verdad absoluta, que no quieren que las demás les miren a los ojos porque eso les desafía. Personas que hablan de si mismas, a las que nadie puede contradecir, consumidos por la soberbia alimentada por todos aquellos que les conocen y que les tienen miedo a llevar la contraria por temor a su reacción. Como odio a todas esas personas, me recuerdan demasiado a mi padre en sus malos momentos, cuando consumido por su vida y la bebida se dejaba llevar en divagaciones absurdas creyendo que el mundo estaba en su contra y que su verdad era inamovible y única.
Personas así son las que sobran en este mundo. Se aprovechan de que tu estás en tu puesto de trabajo y no tienes más que hacer que bajar la cabeza y asentir. Gente que no se atrevería a decirte lo mismo en la calle porque saben que no les tienes miedo ni respeto y eso les tumbarían en un sinfín de reproches y acusaciones. Personas que pecan del peor pecado capital que existe: la soberbia, y no se debe olvidar que el demonio que guía esos actos es Lucifer.
Pasas unas ganas terribles de comenzar un enfrentamiento, sin saber como va a acabar, sin importarte la diferencia de fuerza o tamaño, teniendo solo en la mano la maza del destino, la espada de la verdad, el escudo de la justicia. Armada con esas armas te puedes disponer a realizar cualquier batalla, a sabiendas de que estás labrando tu propio fin.
Que tristes son las cosas. Que pena que haya gente así. Qué lástima no ser más fuerte, más valiente sin arruinar a aquellos que te dieron trabajo.
!Que dura es la vida del camarero!

viernes, 1 de junio de 2012

hoy salí enfadada por la puerta de mi casa, iba decidida a salir de aquí, de ir a algún sitio, a donde mis piernas me quisiesen arrastrar. Llegúe al portal y estuve parada durante unos minutos, ahí quieta, con ganas de llorar, me di cuenta de que no tenía a donde ir. Daba igual hacia donde caminase, siempre tendría que volver. ¿Qué había hecho con mi vida?¿ Por qué no era feliz? ¿que me había llevado a esa situación?no se si alguien mas estará en mi lugar, pero lo cierto es que no me puedo quejar, porque no me falta de nada (en lo material) pero tengo un vacío dentro de mi que no lo llena nada. Es como si mi vía estuviese hueca, se que no nací, que no me crié para acabar como ahora, yo tenía mucho planes, aspiraba a una vida en la que fuera independiente y me valiese por mi misma. Ahora, alejada de los mias por muchos kilómetros, he pasado de ser "hija de..." a "mujer de..." y con el mismo resultado, no soy nadie, es como si no tuviese identidad. Además me siento tan sola...